jueves, 15 de julio de 2010

El chantaje que no era


Se habla a menudo del chantaje emocional (en la pareja, entre padres e hijos) y del chantaje de una de las partes en un proceso de negociación (así, se habla muchas veces del chantaje nacionalista). Chantaje, que, según el RAE, significa extorsión, en sus dos acepciones:

  1. Amenaza pública de difamación o daño semejante que se hace contra alguien, a fin de obtener de él dinero u otro provecho.
  2. Presión que, mediante amenazas, se ejerce sobre alguien para obligarle a obrar en determinado sentido.
Así que sólo apurando mucho la segunda acepción podrá entenderse como chantaje, por muy emocionales que nos pongamos, si un niño se empeña en un berrinche si no recibe lo que desea. Tampoco lo será buscar un quid pro quo en una negociación.

No me importa que viejas palabras cobren nuevos significados, pero sí que la carga  emocional de los viejos significados se una a los nuevos. En una negociación política legítima no hay amenazas serias, violentas. En una llorera no hay difamaciones.

7 comentarios:

  1. y es que cuando alguien quiere algo que no nos gusta preferimos acusarlo de chantajista (o cosas peores) que no ofrecerle la oportunidad de ejercer sus demandas democráticamente. Da mucho miedo la libertad de expresión, sobre todo en esta nuestra cultura, inmobilista donde las haya, porque imagina que dejamos que se expresen y resulta que gana la opción que no nos gusta?

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  2. Hay presiones ignominiosas que no son de recibo y me da lo mismo el bando que las ejerza. La miseria se olfatea. Un abrazo.

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  3. Yo creo que no hay exceso semántico, aunque no responda al sentido original de la palabra, en calificar de "chantaje" la posición de quien, en una negociación o en una relación, amenaza con consecuencias negativas gravemente desproporcionadas a la entidad de lo que quiere conseguir o evitar que haga la otra parte. Dos ejemplos reales y recientes:

    - Si no llevas al fallo de la sentencia la declaración sobre la irrelevancia jurídica de una palabra del preámbulo del Estatut, que ya has puesto en los fundamentos, no podré votar a favor de nada de tu proyecto de sentencia sobre los ciento y pico artículos impugnados.

    - Si no se establece una reserva vinculante de 6000 Hm3 de agua de la cuenca del Tajo, prefiero que no haya reforma del Estatuto de Castilla-La Mancha en todo lo demás.

    El problema es que, como la clave del chantaje estriba en la desproporción entre la gravedad de la consecuencia anunciada y la importancia de lo que con esa amenaza se quiere conseguir, la calificación de "chantaje" tiene un importante margen de subjetividad. Estoy seguro que ni el magistrado del TC ni los Diputados del Congreso a que se refieren los ejemplos admitirían ningún chantaje por su parte, porque afirmarían que sus respectivos objetivos (logrado en el primer caso y frustrado en el segundo) eran absolutamente vitales e irrenunciables.

    Eso no quita para que haya un indudable exceso de utilización del término "chantaje", como de otros términos peyorativos, en el debate político y mediático; pero eso pertenece al clima general de degradación y crispación en que está sumida la cosa pública, donde la virulencia de las invectivas sustituye a la razonabilidad de los argumentos y a las inexistentes o anodinas propuestas de unos y otros.

    Saludos

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  4. Clidice, emejota, Solitarius:

    Que la presión sea tolerable y esté dentro de lo que se considera una negociación legítima es algo subjetivo. No he pretendido zanjar una discusión, sino poner en perspectiva sus términos.

    Si una persona o grupo político vende caro su voto, está la alternativa de no comprarlo. Si no rebaja el precio será porque el tema le importa mucho, si los demás compran será porque no les parece tan caro. Si PSOE y PP negocian con los nacionalistas será porque eso les parece mejor que negociar entre ellos. Si ceden demasiado es por ser malos negociadores o por importarles eso más que no pactar con el otro. No me parecería su postura menos ignominiosa si todo ello nos lleva a situaciones muy costosas para la mayoría.

    Saludos a tod@s.

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  5. La amenaza de tumbar tu gobierno sí que es una amenaza. No digo ya la amenaza de crear un ejército independiente si a Mas le diera por decirlo.

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    1. Mientras sea dentro del juego de apoyos democráticos es una amenaza, pero no un uso indebido de la fuerza.

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